Perspectivas de la logística marítima internacional para la toma de decisiones
Para los primeros meses de 2026, las perspectivas de la logística marítima internacional se desarrollan en un contexto desafiante pero dinámico, marcado por la capacidad del sector para adaptarse a un escenario geopolítico en constante evolución.
A nivel global, si bien persisten tensiones en Medio Oriente, el sector de la logística marítima continúa demostrando una elevada capacidad de anticipación y gestión de riesgos. En relación con los desvíos generados desde 2024 por la situación en el Mar Rojo, varias navieras han anunciado un retorno gradual y cuidadosamente planificado al tránsito por el Canal de Suez, sujeto al cumplimiento de las condiciones del alto el fuego en la región. Este proceso abre la posibilidad de mejorar los tiempos de tránsito y ampliar la oferta de capacidad, lo que podría contribuir a una disminución y mayor estabilidad de tarifas y a una mayor eficiencia de las cadenas logísticas, siempre bajo un monitoreo permanente de la seguridad operativa.
La atención esta ahora puesta sobre la situación en Irán, país que ha advertido que el transporte marítimo comercial y las infraestructuras portuarias podrían convertirse en objetivos legítimos si Estados Unidos lanza una acción militar contra ellos. Esto podría generar nuevos desvíos que impacten tanto en los transit-time como en las tarifas.
Otro factor relevante es la definición legal de los aranceles estadounidenses, cuyo pronunciamiento por parte de la Corte Suprema se espera hacia fines de junio. Este proceso aportará mayor previsibilidad al comercio internacional, ya que su resolución permitirá clarificar el escenario para las importaciones hacia Estados Unidos. Mientras tanto, las tarifas en las principales rutas desde Asia muestran un leve aumento y las líneas marítimas avanzan con prudencia, preservando el equilibrio entre oferta y demanda.
En Sudamérica, si bien persisten desafíos operativos heredados de años anteriores, se observan esfuerzos concretos para sostener la operatividad y avanzar en mejoras estructurales. En Brasil, mientras la terminal de Santos continúa operando en un contexto de alta demanda y procesos de reestructuración, las operaciones se ven afectadas por el mal tiempo y la alta ocupación de los espacios, lo que genera que los retrasos se sigan acumulando. Paranaguá e Itapoá mantienen niveles de utilización cercanos al 80% y han sufrido cierres intermitentes por condiciones meteorológicas adversas, mientras que Río Grande continúa fuertemente restringido y opera bajo condiciones de mal tiempo. Si bien las perspectivas de recuperación no son inmediatas, el sistema portuario mantiene su funcionamiento con ajustes acordes a las condiciones climáticas.
En el puerto de Montevideo, tras interrupciones por huelgas y demoras en el canal de acceso, la productividad se redujo temporariamente dado que atraviesa una etapa de transición vinculada a la implementación de nuevos sistemas, el cual sienta las bases para mejoras sostenidas en el mediano plazo. Superadas algunas interrupciones puntuales, el puerto continúa operando con tiempos de esperas variables.
Estas situaciones refuerzan la importancia de la planificación estratégica y de los planes de contingencia, herramientas que permiten minimizar impactos potenciales sobre los tiempos de tránsito y los costos logísticos. En Transmodal realizamos un seguimiento permanente de la evolución del mercado, los factores geopolíticos y las condiciones operativas regionales y globales, con el objetivo de brindar información actualizada y confiable. Nuestro compromiso es acompañar a nuestros clientes con análisis claros y oportunos que faciliten la mejor toma de decisiones en un entorno logístico cada vez más dinámico y desafiante.







